Durante décadas, el número de hilos ha dominado el marketing textil, principalmente porque suena preciso y queda bien en una etiqueta. Sin embargo, esta es una métrica exclusiva de las telas tejidas. En los tejidos de punto como el jersey, el piqué y la felpa francesa, este concepto carece de sentido. Dado que las fibras forman bucles y se entrelazan en lugar de cruzarse, contar hilos individuales no aporta información real sobre el peso, la durabilidad o el tacto de la tela.
El GSM (gramos por metro cuadrado) mide la masa real de fibra en un área determinada. Un jersey de algodón de 180 GSM es ligero e ideal para usar en capas. Un piqué de 340 GSM tiene una densidad que se percibe al instante: la estructura mantiene su forma, el cuello se mantiene firme y las costuras asientan a la perfección. A los 520 GSM, entramos en el territorio de la felpa francesa de alto gramaje, un tejido que se comporta más como un panel estructurado y suave que como una tela con caída.
Lo que hace que el GSM sea tan fiable es que captura el efecto combinado de la calidad de la fibra, el grosor del hilo y la densidad del tejido en un solo número. Dos telas pueden usar exactamente el mismo hilo de algodón peinado 50/2 y, sin embargo, dar valores de GSM completamente diferentes dependiendo de la galga, la longitud del bucle y la tensión del acabado. Es por eso que publicamos el GSM de cada producto: es la forma más honesta de que el comprador sepa lo que está adquiriendo antes de tocarlo.
La próxima vez que evalúe una prenda de punto, olvide el número de hilos. Pregunte por el GSM. Y lo más importante, pregunte si se midió antes o después del acabado, ya que el lavado y la compactación pueden alterar ese número en un 15-20%. En True Base 96, cada cifra de GSM en nuestras fichas técnicas se mide después del acabado y del lavado, directamente del lote de producción real. Sin cifras teóricas ni estimaciones previas al encogimiento.
